martes, 24 de febrero de 2015

datos

Currículum Vitae.
                                     

DATOS PERSONALES

APELLIDOS Y NOMBRES:
Honores Montalván Jessica Yadira
EDAD:
30 Años
LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO:
Santa Rosa, 09 de Enero /1985
ESTADO CIVIL:
Casada
CIUDADELA:
Cdla: Jaime Roldos Aguilera, Calles: Clemente Yerovi- Paccha y José Mendoza
TELEFONO:
Móvil--------------
E-mail - @
FORMACION ACADEMICA:
Estudios:
Bachillerato en Ciencias – Físico Matemático
Colegio – Nacional “SARA SERRANO DE MARIDUEÑA”
FECHA:
2014-2015
ESTUDIO:
2do año Tercer Semestre de Licenciatura en Enfermería.
UNIVERSIDAD:
“Técnica de Machala  Facultad de Ciencias Químicas y de la Salud”.
FORMACION COMPLEMENTARIA:
Fecha:
12 de Abril al 31 de Diciembre del 2010
N° de Horas
240 horas
Curso:
Primeros Auxilios.


NUTRICIÓN EN LA EDAD ADULTA.

Introduccion:
Todos somos conscientes que en los llamados países occidentales la edad media
de la población y la proporción de ancianos están aumentando, y que lo va a seguir haciendo al menos durante el primer tercio del s. XXI. En este sentido, y por la repercusión que va a tener al analizar la relación entre envejecimiento y alimentación, este aumento en la esperanza de vida está dando lugar a un crecimiento aún más rápido de la población mayor de 85 años, que se incrementará
hasta en seis veces en nuestro mundo occidental. Este envejecimiento es el símbolo de una de las más antiguas aspiraciones de la humanidad: “vivir, si no para siempre, por lo menos más años”, es decir, con el incremento de la edad el deseo de mantener una buena salud y funcionalidad o mejorar la calidad

de vida ha anulado el simple deseo de vivir más tiempo.



Necesidades de energia y nutrientes.
Existe una gran variabilidad en las recomendaciones nutricionales en la edad avanzada pues cuanto mayor es la persona, más complejo es determinar sus necesidades y mayores son las dificultades para cubrirlas, dado que los cambios en la capacidad de ingerir, digerir, absorber y utilizar los nutrientes aumenta progresivamente con el transcurso de los años. Sin embargo, cuando las personas alcanzan una determinada edad, en perfectas condiciones físicas, psíquicas y sociales, no parece necesario plantearse cambios significativos en la alimentación llevada a cabo hasta ese momento. Es por lo que, la mayoría de los autores están de acuerdo en que las necesidades nutricionales de las personas de edad avanzada con buen nivel de salud se modifican poco en relación con las de los adultos más jóvenes.
Necesidades energéticas:

En las personas de edad avanzada las necesidades energéticas totales disminuyen entre un 5 - 10% por década a partir de los 65 años. Esto se debe, por una parte al descenso del gasto metabólico basal por disminución de la masa celular activa, que sucede con el transcurso de los años, y, por otra, a la reducción de la actividad física que suele ocurrir conforme avanza la edad. Las Recommended Dietary Allowances (RDA) del National Research Council para la población norteamericana, aconsejan un aporte energético después de los 51 años de edad de 25 - 30 Kcal /Kg /día, estableciendo una disminución de las raciones promedio de energía de 600 Kcal /día en varones y 300 Kcal en mujeres. Hay que tener en cuenta que el ejercicio físico mantenido en las personas en edad geriátrica, al aumentar el gasto energético y evitar, en parte, la disminución de la masa muscular y con ello la del metabolismo basal, permite aumentar el aporte energético, que debe estar en consonancia con el grado de actividad física y, en todo caso, debe ayudar al mantenimiento del peso corporal.