Currículum
Vitae.
DATOS
PERSONALES
Honores Montalván Jessica Yadira
EDAD:
30 Años
LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO:
Santa Rosa, 09 de Enero /1985
ESTADO CIVIL:
Casada
CIUDADELA:
Cdla: Jaime Roldos Aguilera, Calles: Clemente Yerovi- Paccha
y José Mendoza
TELEFONO:
Móvil--------------
E-mail - @
FORMACION
ACADEMICA:
Estudios:
Bachillerato en Ciencias – Físico Matemático
Colegio – Nacional “SARA SERRANO DE MARIDUEÑA”
FECHA:
2014-2015
ESTUDIO:
2do año Tercer Semestre de Licenciatura en Enfermería.
UNIVERSIDAD:
“Técnica de Machala
Facultad de Ciencias Químicas y de la Salud”.
FORMACION
COMPLEMENTARIA:
Fecha:
12 de Abril al 31 de Diciembre del 2010
N° de Horas
240 horas
Curso:
Primeros Auxilios.
NUTRICIÓN EN LA EDAD ADULTA.
Introduccion:
Todos
somos conscientes que en los llamados países occidentales la edad media
de
la población y la proporción de ancianos están aumentando, y que lo va a seguir
haciendo al menos durante el primer tercio del s. XXI. En este sentido, y por
la repercusión que va a tener al analizar la relación entre envejecimiento y
alimentación, este aumento en la esperanza de vida está dando lugar a un
crecimiento aún más rápido de la población mayor de 85 años, que se
incrementará
hasta
en seis veces en nuestro mundo occidental. Este envejecimiento es el símbolo de
una de las más antiguas aspiraciones de la humanidad: “vivir, si no para
siempre, por lo menos más años”, es decir, con el incremento de la edad el
deseo de mantener una buena salud y funcionalidad o mejorar la calidad
de
vida ha anulado el simple deseo de vivir más tiempo.
Necesidades de energia y nutrientes.
Existe
una gran variabilidad en las recomendaciones nutricionales en la edad avanzada
pues cuanto mayor es la persona, más complejo es determinar sus necesidades y
mayores son las dificultades para cubrirlas, dado que los cambios en la
capacidad de ingerir, digerir, absorber y utilizar los nutrientes aumenta
progresivamente con el transcurso de los años. Sin embargo, cuando las personas
alcanzan una determinada edad, en perfectas condiciones físicas, psíquicas y
sociales, no parece necesario plantearse cambios significativos en la
alimentación llevada a cabo hasta ese momento. Es por lo que, la mayoría de los
autores están de acuerdo en que las necesidades nutricionales de las personas
de edad avanzada con buen nivel de salud se modifican poco en relación con las
de los adultos más jóvenes.
Necesidades
energéticas:
En
las personas de edad avanzada las necesidades energéticas totales disminuyen
entre un 5 - 10% por década a partir de los 65 años. Esto se debe, por una
parte al descenso del gasto metabólico basal por disminución de la masa celular
activa, que sucede con el transcurso de los años, y, por otra, a la reducción
de la actividad física que suele ocurrir conforme avanza la edad. Las
Recommended Dietary Allowances (RDA) del National Research Council para la
población norteamericana, aconsejan un aporte energético después de los 51 años
de edad de 25 - 30 Kcal /Kg /día, estableciendo una disminución de las raciones
promedio de energía de 600 Kcal /día en varones y 300 Kcal en mujeres. Hay que
tener en cuenta que el ejercicio físico mantenido en las personas en edad
geriátrica, al aumentar el gasto energético y evitar, en parte, la disminución
de la masa muscular y con ello la del metabolismo basal, permite aumentar el
aporte energético, que debe estar en consonancia con el grado de actividad
física y, en todo caso, debe ayudar al mantenimiento del peso corporal.